Estamos llenos de lugares comunes, de vueltas constantes, de olores inconclusos, de retornos extremos.
Vuelvo a las historias antiguas, la vuelvo a leer y releer, a contar o recontar como anécdotas o consejos, siempre estoy de ida y vuelta, siempre pensado en el pasado aprendiendo de él, disfrutando cada viaje e historia, cada carta regalada, cada acto de magia, cada texto escrito y palabra dicha, las buenas y también las malas, de las dos aprendo, un día me escribieron «creo q poca gente se da el tiempo de analizar lo pasado y lo presente, creo q siempre estamos pensando en el futuro»…cosa q en oportunidades nos keda grande». (Gracias).
Siempre trato e intento, vivo este presente que busco constantemente, que construyo con mi pasado, ese en partes inconcluso que se empeña por aparecer de tarde en tarde, de invierno en invierno, de vuelta en vuelta.
Volver a hacer magia como la imagine al principio me resulta imposible, he perdido algunas formas de sorprenderme como ante las mentiras constantes, los malabares espectaculares o los sonidos de tambores que consideraba imposibles, hoy intento volver a las cosas que me hacen sonreír y vivir contento, vuelvo al sonido del alma, al ritmo y al tambor del corazón, vuelvo siempre a la magia, a leer y practicar con un libro en la mano, siempre vuelvo a cargar mi viejo golo, hace años que me pongo la mochila al hombro y vuelvo a salir, a largarme a despejarme, siempre vuelvo a los lugares comunes, a las mismas caminatas o los mismos juegos de magia, a las mismas «historias» a los mismos amigos.
En una de las eternas caminatas de «Torres Del Paine» (fotos acá) tomé esta foto bajando de las Torres, en ella se grafica el mensaje implícito de la vuelta, la persona que encontró el guante extraviado lo dejo ahí puesto ya que el dueñ@ de este debía volver tras sus pasos para continuar la ruta en uno o varios días, pero solo tenia una vuelta, solo un «pasado» que debía volver a recorrer para encontrar lo que le falta, para no sentirse manco, para no sentirse guachito.
Siempre retornan las señales, los detalles que me hacen recordar y disfrutar, vuelve Ismael y su prosa, Serrat y su canto, la luna y su belleza, siempre vuelve la historia inconclusa, las huellas del camino que intento seguir.. .
Vuelve siempre a mi bolso aunque lo deje en algún rincón olvidado el paraguas azul para protegerme del recuerdo de días lluviosos, junto al uso de tres adjetivos que tanto me gusta»…
Potente, mágico»…maravilloso.
Msn de alguno de mis amigos: Y a veces suelo recostar, mi cabeza en el hombro de la luna.


