Me gustaría estar escribiendo esto  sentando mirando el mar en una terraza, con un jugo de piña y el viento fresquito dándome en la cara, seguro el texto andaría más lejos en lo que escribo pensando en un mar que siempre escucha junto al ronroneo de las olas que tanto me gusta.

El viento salado,  la libreta lista el mirar de reojo todo lo que pasa, de paso pausado si así lo pide el momento,  me gusta caminar siempre, es mi opción preferida al moverme por el mundo, más si esto es en compañía que me agrade, tengo amigos con los cuales camino horas y nos sigue faltando camino para continuar la charla y la vida, esa vida que se nos va en tantas palabras dichas con cariño, tristezas y  risas.

A veces quiero caminar descalzo, sentir la arena, el pasto y la cerámica heladita.

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