Monthly Archives: noviembre 2016

El arte…

“Es que si no es para educar, o elevar el espíritu del otro, el arte no tiene sentido más que alimentar tu ego de artista”

Atemporal

Se vieron de lejos, todo parece de película, se ven, no se reconocen a la primera, levantan y bajan la cabeza pensando y se piensan, se recuerdan y vuelven a mirar, ahí la sonrisa es corta y simple, llena de momentos de niñez  cargados a los sentimientos pueriles y románticos.

Se acercan a pasos gigantes, alguien les canta en la oreja, no importa, son pocas estaciones, rápido pasa el mundo, rápido pasa el momento, se sonríen, se cuentan una vida en minutos, las ganas quedan cerca, saber quedan cerca, se sonríen pestañeando rápido, él recuerda su paso  juntos en una esquina, se recuerda en nunca coincidir en cuando se gustaron, uno si, el otro no, el otro si, el otro no… como sea, siempre de niños se han querido, a su manera, lejana y distante…

Al pensar en una parte de su historia, recuerda un pedazo construido con cartas de papel  y  sellada con un beso adolescente robado en una  esquina llamada Accuarela,  frente a la plaza de Pte Alto…

Arrebol…

Caminaron una infinidad de cerros y llanuras, se tomaban del dedo pequeño de la mano cada vez que alguno quedaba unos pasos por detrás, sus conversaciones en pocas ocasiones eran finitas, pasaban de la risa a la charla cómo los niños saltando posas después de la lluvia, a veces se detenían a mirar un pájaro volar o escribir un poco en la pequeña libreta que llevaban, donde anotaban cada uno de los olores que siempre los envolvía haciendo revolotear mariposas a su pasar.

Juntos degustaban el sabor de la primavera, sopesando muy bien a qué sabe el viento, la brisa marina y el sol que aparecía siempre entre tanta alegría compartida.

A veces su pulso se sincronizaba haciendo alguna pirueta, corrían descalzos hablando del placer de pisar la arena cerca del mar, el tiempo delimitaba su andar y a veces dormían caminando meciéndose en algún tiempo lunar.

La intriga los inundaba pensando en degustar, a veces se preguntaban a qué sabían cuando sonreían, cuando hablaban o cuando se confundían en un solo pensar, uno de ellos un día mirando de medio lado al pasar preguntó: A que sabemos? el otro respirando profundo respondió : Sabemos… sabemos a arrebol.