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Te busco

Te busco para que me lleves a tus lugares favoritos, para que me cuentes tus historias y se me pase la pena, te busco para escucharte reír toda la noche, esbozando todos los dientes blancos de tan contento que me siento.

Te busco para hablar de sueños, para caminar lento  pateando piedras, mientras nos volvemos ebrios de risa y se nos desbordan los ojos pensando en pasión.

Te busco para sentarnos bajo un parrón a ver el tiempo pasar, contando las hojas secas que el viento siempre deja caer y que suenan tan lindas cuando uno las pisas y no lo puedes evitar.

Te busco para recorrer todo sin apuros ni corriendo,  sin mirar al dueño del  tiempo, sonriendo de costado volviéndonos turnios para mirarnos de cerca.

Te busco como no lo hice antes,  para no soltarnos al saltar y esperar que esto sea como a la antigua, con el cora y simplemente sin mirar pa´ atrás.

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Ella me dolio.

 

Una cárcel.

En la de mujeres nos conocimos, ahí yo arme ilusiones con globos y tu coordinaste la estadía con la madres para una navidad, furtivo pensé un año en ti haciendo click de vez en cuando en alguna fotografía que me gustaba al igual que tu,  la siguiente navidad y la ayuda a un jardín nos junto, el contacto salio raro…pensé, que paso?  no uso el canal acostumbrado?.  Eso me disparo una alarma, fui al jardín de niños con la alegría de verte y paso que no fuiste…solo te vi de lejos, vestido negro, sonrisa amplia, ojos brillantes, recuerdo haber dicho en el auto a mi amigo…ella…ella  estará conmigo.

Imagen 150La invitación para salir y agradecer llego pronta…dude de cómo moverme…paso un par de días  y  así fue como comenzó, llamé para que sintieras la incomodidad de reír nerviosa,  llamé para agendar y armar una salida que invitabas tú, sentí como reías, como te escondías al otro lado de la línea, pensé mucho en la invitación y sentí que estábamos cerca, el cinco fue un numero que compartimos un buen rato y fue así como llegamos a las 21hrs del cinco a  Plaza Italia,  el momento nos junto como a miles esperándose, llegué puntual pensando en si tú lo serías, venias liviana con ropa suelta, caminamos pensando y reconociéndonos, ese día pasamos de la Casa en el Aire a Libido y luego a Victorino, al caminar se nos hacia fácil, fácil la risa, fácil compartir  el ritmo acompasado para caminar, algo que siempre es raro de encontrar.
Pasaron días y charlas, viajes y sueños.

Pronto te fuiste rápido  con miedos,  yo  sin entender mucho. Pasado un  mes volviste ofreciendo una vida para compartir, yo dudando acepte intentar…acepte creer, yo acepte…

Muchas veces advertiste de tu rareza, de tus ganas de querer creerte, de intentar luchar para cambiar y ser por fin otra, una que quería estar en contra de la otra, la que siempre se anima a volar y no comprometerse.

Salí con los ojos empañados a una neblina matutina dando terminado un sueño de mariposas en el estomago, no volví, fiel a los términos que creo, a las molestias que evito, fiel al pensar que cuando decide el otro siempre  pensó lo mejor para los dos.

Hoy con la distancia recuerdo que ella me dolió…