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Historias

Corriendo bajo la lluvia (Por Raúl)

Raúl Román me manda este texto sobre la peor lluvia de la cúal tengo recuerdo.

Si alguno otro de los amigos se anima a escribir alguna historia que vivimos juntos, bienvenidos sea.

peninsulaTranscurre el verano del 2004,( sé que es raro que hablemos de lluvia en el verano, pero la historia es bastante ilógica en muchos aspectos).
Viajamos al sur de Chile específicamente a Lican Ray con un grupo de amigos, por lo general las noches de verano en el sur son muy frías pero con escasas lluvias, por esta razón es que ninguno acostumbra a viajar con paraguas «a excepción de pape y palomo» bueno es otro tipo de paraguas que no olvidan jamás, ni a sol ni sombra.

Una noche decidí acompañar a mi amigo Reinaldo «Negro« a   dejar a unas amigas del Klan unas cuadras más arriba del lugar donde acampábamos, la oscuridad de las nubes, nos permitía ver que se aproximaba algo de lluvia; mientras caminábamos y reíamos de anécdotas con el Negro, al fin llegamos a destino, nos despedimos de nuestra compañía y retornábamos a nuestra carpa, de pronto!!!   la llovizna se hizo notar y Negro me dice:» Raulito corramos», con una risa respondí y pa ´qué Negro? si nos queda poco!!! Tranquilo! cuando de   pronto un sonido ensordecedor nos alerto, miramos a todos lados sin darnos cuenta que era el sonido de la misma lluvia que imponía respeto sobre nuestras cabezas, fue una lluvia extremadamente fuerte, caía tanta agua que no podía ver mas allá de un par de metros,   comenzamos a correr y   Negro me dice: «corre gá¼eon corre», yo solamente lo escuchaba, ya que de verdad no veía mas allá de mis brazos estirados por cantidad de agua que caía, de pronto el negro toma mi hombro izquierdo y dice: «nos pasamos» yo abismado le respondí,   que?,   estábamos a una   cuadra del lago, específicamente tres   cuadras más abajo de donde pernoctábamos.

El sonido del agua cayendo sobre el lago era realmente   impresionante, como nuestra única protección eran nuestras chaquetas en la cabeza, no pudimos contemplar el lago por mucho tiempo, retomamos nuestro rumbo al camping, paradojalmente cuando entrábamos a la carpa la lluvia cesó y como dice el viejo refrán, retornaba la calma después de la lluvia con un silencio absoluto de paz , que se vio alterado por la vos de Ponce que nos dice y donde estaban el par de gá¼eones, mientras nos mirábamos y reíamos por lo estupidos de correr 3 cuadras más abajo.

Fue de esa manera, ese verano y en ese lugar donde presencie una lluvia ensordecedora y enceguecedora inimaginable para algunos pero muy cierta para mi y el Negro.


Nick del msn de algún amigo del msn: Palabras rápidas sobre la pista.